jueves, 9 de mayo de 2013

URTICARIA



      ¿QUÉ ES?

La urticaria es una reacción de la piel caracterizada por la presencia de pequeñas elevaciones de color claro o bien rojizos (ronchas). El término urticaria proviene del latín urtica que significa ortiga y hace referencia a aquel proceso cutáneo que cursa con intenso prurito o sensación de quemazón y que se acompaña de la aparición de lesiones habonosas en toda la superficie cutánea y, en ocasiones, también en mucosas. 

CAUSAS

Cualquier persona puede padecer este proceso y afecta por igual a ambos sexos. Más raramente pueden afectarse ancianos y niños. La etiología de la urticaria suele ser muy variada, implicándose factores infecciosos, medicamentosos, inmunológicos o alimentarios. No obstante, hasta en el 50 por ciento de los casos no se puede encontrar un desencadenante claro. En la población infantil, la urticaria se asocia más frecuentemente a infecciones respiratorias o a alimentos.

SÍNTOMAS DE URTICARIA

El síntoma principal es el picor que acompaña a las lesiones habonosas o ronchas (áreas de la piel ligeramente elevadas, lisas, de color más rojizo o claro que la piel que las rodea, y que suelen tener un reducido tamaño, menos de 1,5 cm de diámetro). Cuando las ronchas son mayores (hasta 20 cm de diámetro), las zonas centrales suelen tener un color más claro y forman anillos. Por lo general, los brotes de urticaria aparecen y desaparecen; una roncha puede durar varias horas, para luego desaparecer y volver a surgir en otro sector.
Algunos pacientes experimentan días antes a la aparición del cuadro cutáneo pérdida de apetito, malestar, dolor de cabeza, dolores articulares o fiebre. Las lesiones cutáneas se detectan fácilmente. Los habones se inician con un discreto enrojecimiento que poco a poco se va acentuando y van aumentando en número en cuestión de minutos. Lo característico es la desaparición de las lesiones en pocas horas. Se pueden asociar síntomas digestivos como dolor abdominal o diarrea, así como síntomas respiratorios con aparición de dificultad respiratoria.

SÍNTOMAS DE LA DIABETES


Los cuatro síntomas que son más comunes en la diabetes son:
  • Aumento de la sed
  • Orinar frecuentemente
  • Tener mucha hambre
  • Pérdida de peso sin motivo aparente.
A continuación se explica el porqué de estos síntomas:
Cada una de las células del cuerpo necesita energía para poder sobrevivir. Las personas obtienen la energía convirtiendo los alimentos que come en grasas y azúcares (glucosa). Esta glucosa viaja por el torrente sanguíneo como un componente normal de la sangre. Las células de la sangre toman entonces una pequeña cantidad de glucosa de la sangre para utilizarla como energía. La sustancia que permite que la célula tome la glucosa de la sangre es una proteína llamada insulina.
La insulina es producida por las células beta que se encuentran en el páncreas. El páncreas es un órgano que se localiza cerca del estómago.
Cuando la glucosa en sangre incrementa, las células beta secretan insulina al torrente sanguíneo y la distribuyen a todas las células del cuerpo.
La insulina se adhiera a las proteínas de la superficie de la célula y permite el azúcar que pase de la sangre a la célula, en donde es convertida en energía.
Una persona con diabetes tipo 2 o diabetes gestacional no puede producir una cantidad suficiente de insulina o la que produce no es “sensible”, lo que significa que el cuerpo no puede utilizarla de manera adecuada. Una persona con diabetes tipo 2, produce nada o muy poca insulina.
Sin la insulina necesaria, las células del cuerpo no pueden utilizar la glucosa que está en la sangre y empiezan a tener hambre mientras que la glucosa se va acumulando en el torrente sanguíneo.
En respuesta de esta falta de energía en las células, el cerebro manda señales que le dicen al cuerpo que coma más. Mientras tanto, otras células del cuerpo intentan obtener energía rompiendo las células grasas y el músculo. El hígado puede convertir las proteínas del músculo en glucosa. Entonces un ciclo vicioso inicia: Se crea más glucosa pero no se puede transformar en energía debido a que no hay suficiente cantidad de insulina para llevar la glucosa del torrente sanguíneo a las células del cuerpo.
Cuando hay mucha glucosa en la sangre, el cuerpo se trata de deshacer de ella por medio de la orina. La orina de las personas sanas, no contiene azúcar. En las personas con diabetes el exceso de glucosa absorbe el agua así como lo haría una esponja. La personas producen cantidades excesivas de orina debido a toda esta agua. Toda esta orina hace que la persona sienta sed, por lo que toma agua de forma excesiva.
Todo lo anterior se debe a una falta de insulina que provoca que las personas con diabetes desarrollan los síntomas clásicos de la diabetes: Pierden peso pero tienen mucho apetito, toman agua en exceso y van al baño a orinar constantemente.